Guía completa: Cómo limpiar el lavavajillas por dentro fácil y eficazmente
Es importante tener el lavavajillas limpio y bien mantenido para asegurarte de que tus platos se limpian lo mejor posible. Con el tiempo, los lavavajillas recogen residuos de los jabones, partículas de comida y cualquier depósito de agua. En esta guía completa, te mostraremos una forma fácil y eficaz de limpiar el interior de tu lavavajillas para que esté listo para dejar los platos rechinando de limpio.
¿Por qué hay que limpiar el interior del lavavajillas?
Tu lavavajillas se utiliza a diario para limpiar partículas de comida y otros depósitos de tus platos. Con el tiempo, estos residuos se acumulan y crean una película en las superficies del lavavajillas. Esto significa que las piezas, como el brazo pulverizador, los filtros de agua y las paredes interiores, pueden ensuciarse y obstruirse. Un lavavajillas sucio puede provocar un acabado maloliente y sucio en tus platos y, potencialmente, problemas de olores. Un lavavajillas atascado también puede dificultar la limpieza de los platos. Para garantizar que tu lavavajillas siga funcionando de forma eficiente y eficaz, debes limpiarlo periódicamente.
Qué necesitas para limpiar el interior de tu lavavajillas
El vinagre blanco y el bicarbonato probablemente ya estén en tu despensa y los utilizarás para limpiar el interior de tu lavavajillas. También necesitarás un cepillo para fregar, o un cepillo de dientes viejo, un paño y un buen limpiador para eliminar cualquier residuo pegado. Asegúrate de que también tienes suficiente espacio para trabajar, ya que tendrás que acceder a todas las partes del lavavajillas.
Limpia el interior de tu lavavajillas
Paso 1: inspecciona y retira todos los residuos visibles.
Antes de empezar, es buena idea echar un vistazo al interior del lavavajillas para ver si hay algún trozo grande de comida o residuo que deba retirarse. Si hay algo visible, utiliza tus guantes o toallas de papel para retirarlo.
Paso 2: Limpia a fondo la junta y los bordes de la puerta
La junta de la puerta es donde es más probable que se encuentre la mayor parte de la acumulación de suciedad, por lo que es importante prestar especial atención a esta zona. Utiliza un paño y la solución de vinagre blanco y bicarbonato, o un limpiador específicamente diseñado para ello, para limpiar la junta de la puerta y los bordes de la lavadora.
Paso 3: Limpia las paredes y los brazos rociadores. Limpia la pared y los brazos rociadores
Utiliza el cepillo o el cepillo de dientes viejo y un poco de limpiador para fregar las paredes interiores del lavavajillas. Asegúrate de introducirlos entre todos los rincones. Los brazos pulverizadores también deben limpiarse. Asegúrate de que giran libremente y no estén llenos de partículas de comida. Si están sucios, utiliza la solución de vinagre blanco y bicarbonato para limpiarlos.
Paso 4: Ejecuta un ciclo con vinagre y bicarbonato
Ahora que el interior del lavavajillas está todo frotado y limpio, es hora de ejecutar un ciclo de limpieza para eliminar cualquier residuo acumulado. Coloca un cuenco de vinagre blanco en la rejilla inferior y espolvorea bicarbonato encima. Pon el lavavajillas en un ciclo caliente. Esta solución limpiadora ayudará a eliminar cualquier depósito de agua dura y a desodorizar el lavavajillas.
Paso 5: Retira y limpia el filtro y las trampillas
La mayoría de los lavavajillas tienen un filtro y algún tipo de trampilla que puede recoger partículas de comida y otros residuos. Saca el filtro y déjalo en remojo en una solución de vinagre y bicarbonato durante unas horas. Limpia también las demás trampillas para asegurarte de que el interior del lavavajillas quede completamente limpio.
Prolongar el rendimiento del lavavajillas
Una vez limpio el interior del lavavajillas, hay algunos pasos adicionales que puedes dar para ayudar a que funcione al máximo. Limpia las paredes interiores y la junta de la puerta al menos una vez al mes y no olvides limpiar el filtro y las trampillas. También es buena idea ejecutar un ciclo de limpieza con vinagre blanco y bicarbonato al menos cada pocos meses.
Conclusión
Un lavavajillas sucio puede provocar problemas de suciedad y olores en los platos. Para que tu lavavajillas esté en perfecto estado, asegúrate de limpiar bien el interior cada pocos meses. Siguiendo los pasos de esta completa guía, puedes asegurarte de que tu lavavajillas esté limpio y listo para enfrentarse incluso a los platos más sucios.